domingo, 10 de marzo de 2019

FERNANDO REY, UNO DE LOS GRANDES, UN CUARTO DE SIGLO DESPUÉS


Hace pocos días, con motivo de mi asistencia a una tertulia sobre libros de historia en la cual habíamos comentado la biografia de Carlos I de Herny Kamen surgió el tema de la reina Juana y, por extensión, se mencionó esa pelicula mitica que es Locura de amor. La película nació el mismo año que yo, la vi varias veces, algunas en la escuela, donde era un clásico en las esperadas sesiones de cine educativo. Se basa en un drama romántico del mismo título, de Tamayo y Baus.  Más allá de sus circunstancias creo que ha resistido bien el paso del tiempo y que refleja, además, aquel final de los años cuarenta, una España rancia pero con aspiraciones y unos intentos de cine histórico bastante digno, si pasamos por alto la realidad histórica y las inevitables consignas ligadas a la lamentable situación política de entonces. 
Algunas escenas están inspiradas en cuadros de temática historica de esos que tuvieron tanto éxito durante años, sobre todo a finales de nuestro siglo XIX y principios del XX. Cuadros que son estampas teatrales y que han conformado nuestro imaginario sentimental de forma, a veces, imperceptible. Muchas de esas pinturas nos llegaron a través de cosas como los cromos de las tabletas de chocolate o las deficientes reproducciones de las enciclopedias autárquicas. Algunos, como el que cuelgo, de Padilla, tienen tintes impresionistas, incluso. La modernidad los quiso olvidar pero actualmente se están reivindicando, afortunadamente.

Una de las últimas veces en qué vimos Locura de amor en la escuela, ya casi adolescentes, nos reímos de ella sin compasión, incluso jugábamos a imitar de forma hilarante a Aurora Bautista repitiendo aquello de esta dormido, ssss... La ignorancia es muy atrevida. La película cuenta con un reparto de categoría. Bautista era algo histriónica y exagerada pero esos papeles le iban que ni pintadors. Fue Juana la Loca y fue Agustina de Aragón y, años después,  fue La tía Tula. 

Hoy, en ese excelente programa de cine que es Sucedió una noche, recordaban a Fernando Rey.  Se cumplieron, el 9 de marzo, veinticinco años de su muerte. La vida de Fernando Rey fue de película, uno de esos casos en los cuales el destino es benigno y agradecido, a pesar de todo. Era hijo de militar republicano de categoría, estaba destinado a ser arquitecto y esa maldita guerra de la cual todavía sufrimos secuelas, olvidos y tergiversaciones, lo cambió todo. Puedo escapar, por casualidad, de la cárcel. No así su padre, condenado a muerte. 

Rey se llamaba, en realidad, Casado y ese Franco que no  era tan tonto como muchos quieren pensar le lanzó una pulla en una visita de un equipo de actores al Pardo: qué tal su padre... Rey no pudo evitar admitir que estaba en prisión, cosa que el dictador sabía de sobras. Franco, según cuentan, comentó al actor que, por desgracia, su progenitor se había equivocado de bando. El padre de Fernando Rey fue Fernando Casado Veiga y en muchas ocasiones se le ha confundido con Segismundo Casado, a causa del  apellido y la profesión. 

Fernando Rey llegó al cine por necesidad. La ausencia del padre y la pérdida del patrimonio familiar le obligaron a trabajar en lo que fuese y respondió a un anuncio solicitando extras para una película. Admitía no tener vocación de actor e incluso haber aborrecido la profesión en algún momento. Odiaba su imagen con mofletes y peluca, ese Felipe el Hermoso tan antipático pero tan creible, y, más adelante, se dejó barba. Ramon y Cajal era un gran defensor de la barba que, según él, y estoy bastante de acuerdo, mejoraba muchos rostros masculinos. 




Luego llegaron Bardem, Buñuel, el exito internacional, incluso. Lo que demuestra que no hace falta tener vocación ni estudios para ser bueno en algo. Incluso en algo que nos parece que no nos va. La vida es extaña. Rey tenia madera de actor a su pesar y adquirió, además, oficio, con la experiencia y las relaciones. Se casó, algo mayorcito, con Mabel Karr, la preferida chica de la Cruz Roja de mi madre. Karr se retiró del cine pronto, aunque regresó después de enviudar. La mala suerte quiso que muriese de forma prematura. Fueron una familia discreta y digna. El hijo de Fernando Rey, médico, protestó hace algún tiempo del contenido de uno de esos programas basura de la tele, en el cual achacaban la muerte de Karr al abuso de cirugía estética cuando las presentadoras de esos programas, si el motivo fuese tan evidente, deberían estar todas en el otro mundo. 

A Fernando Rey le hicieron compartir pantalla con actrices jóvenes y hermosas, en su elegante madurez. Siempre fue serio con el tema familiar, ya que en ese oficio pasa lo mismo que en todos aunque las tentacions resulten habituales, depende de cada uno. Fue un inmenso Quijote, al lado de un excelente Sancho Panza, Landa, otro de los grandes recuperado por buenos directores después de sus inicios cómicos y sin transcendencia. Mucha gente joven de hoy, incluso aficionada al cine o con deseos de trabajar en él, sabe poco sobre la gente de esas generaciones y tiene pocas ocasiones de acceder a grandes películas antiguas. El país no es muy agradecido, la verdad, en eso envidio a los franceses, a los argentinos... Los veinticinco años de la muerte del actor han pasado de puntillas pero aún hay esperanza de que nos monten un miniciclo por la tele. 

Sobre Juana la Loca, con Eugenia de Montijo y María de las Mercedes forman un trío mítico que tengo ligado a la música popular, a esas coplas inolvidables que se les dedicaron, tan instructivas en relación a la historia romántica y que eran habituales en las emisiones de discos solicitados. En un cine de barrio al que asistía con frecuencia, el América, del Paralelo barcelonés, todavía estuve a tiempo de conocer aquello de las variedades complementarias. Siempre actuaba alguien que cantaba coplas y no se me ha olvidado nunca aquello de doña Juana, por qué lloras, si es tu pena la mejor... Hay que ver lo que llegamos a saber, más por viejos que por diablos, claro.


domingo, 23 de diciembre de 2018

LA MEJOR LOTERÍA ES EL TRABAJO Y LA ECONOMÍA


¿A quién le vendo la suerte?
¡Mañana sale y está premiado!
(Mis ojos tienen que verte
por tres puñales atravesado).
¡La fortuna, pa mañana!
¿Quién me compra un QUINCE MIL?
(Te repiquen las campanas
a la hora de morir).
¡Cuatro series!, ¡qué bonitas!
¡Voy tirando los caudales!
¡Son de doña Manolita!
¿Quién me compra esta penita?
¡Mañana, mañana sale!


('Mañana sale', de Quintero, León y Quiroga, fragmento)


Existen muchas canciones sobre la lotería y los juegos de azar pero mi preferida sigue siendo esa de Mañana sale, la última que cantó Concha Piquer y que hizo que se retirara a causa de algún problema con la voz. Recuerdo una antigua foto de Raquel Méller vestida de vendedora de lotería, debía haber algun cuplé con esa temática que no he sabido encontrar.

La lotería de Navidad era todo un clásico durante mi infancia y juventud. Todos los tenderos vendían lotería propia y cualquier asociación hacía la suya. En Catalunya a menudo llamábamos apuntaciones a los billetitos en los cuales nos avisaban, en general, de que una pequeña parte de cada boleto era para la entidad. Eso hacia que centros culturales de todo tipo o escuelas pudiesen ingresar un dinerito extra. La suerte, para esas entidades, era que, por ejemplo, les tocase la devolución, ya que mucha gente no la cobraba y el ingreso era mayor.
La lotería era una excusa para quedar con gente a la cual hacía tiempo que no veías e intercambiar billetes de lotería. Las cosas han cambiado bastante, hoy existen problemas para imprimir billetes, derivados del mayor control existente por parte de la hacienda pública. En Catalunya se instauró otra lotería, La Grossa. Pero creo que también tiene un peso el hecho de que la gente ha perdido la inocencia y la fe en las posibilidades de un cambio de vida gracias al azar. Una muy buena profesora de matemáticas que tuve la suerte de conocer cuando estudiaba magisterio, Maria Rúbies, insistia en qué si la gente calculase bien no compraría lotería, a causa de las pocas probabilidades que tenemos de ganar alguna cosa, en comparación con lo que invertimos en la compra de numeritos del sorteo.

Rúbies era de CIU en los buenos tiempos de ese partido, los del Pujol en olor de multitud. Era una persona muy honesta, muy buena persona, trabajadora, seria, una gran profesional de la educación. Se quejó de qué la Generalitat montase loterías, en aquella época, en concreto, el rasca-rasca. La marginaron y tuvo disgustos importantes. Murió relativamente joven. La recuerdo a menudo, nos daba clases voluntarias los sábados, a la gente de los estudios nocturnos. Sólo recuerdo otro profesor que hacía eso, el profesor Cervelló, cuando estudié Humanidades, ya mayorcita, en la UOC.

Mi percepción es que la lotería tiene menos peso que antes pero debo estar equivocada, parece que se vende bastante, todavía. Cuando era pequeña el día de la lotería ya era fiesta escolar y escuchaba por la radio el sonsonete de los niños de San Ildefonso, entonces sólo eran niños, era como una canción navideña alternativa, me encantaba. Eso de los euros ya no me suena tanto como las antiguas pesetas y todo ha cambiado, sobre todo, yo. 

Los anuncios de lotería son todo un poema, suelen estar muy bien hechos, apelan a la solidaridad, al compartir y todo eso pero también, en ocasiones, fomentan la envidia, pecado capital. ¿Qué pasa si no has comprado lotería y a tu vecino o a tu prima les toca un pastón, gracias a un boletito que rechazaste? En una ocasión, hace años, estaba de excursión con un grupo de amigos. Paramos a tomar algo en un pueblo y los niños de una entidad vendían números, me resultaron simpáticos y les compré algo. Mucha de la gente que venía conmigo no había comprado nada pero cuando vieron que yo compraba se apresuraron a hacerlo. Mira que si me tocaba a mi y a los otros, no...

La publicidad de la Grossa de este año iba por ahí. Era un anuncio divertido y humorístico, un montón de gente friki iba diciendo 'yo paso', a la hora de comprar lotería, después tocaba y se tiraba de los pelos. Hace pocos años pasaban uno de la lotería nacional en el cual un pobre hombre no podia comprar lotería pero su amigo, el dueño de un bar, le había guardado apuntaciones. Tocaba, claro, y todos eran felices y comían perdices.


A mi me gustaba mucho aquella campaña del señor calvo atractivo, que se iba paseando por la ciudad. Lo contrataron durante algunos años y a las damas nos encantaba, parece que no le renovaron el contrato por motivos económicos. Era unos anuncios muy bonitos aquellos, la verdad. 
Este año no he comprado nada de lotería. Las antiguas tiendecitas de mi barrio han cerrado, han sido substituídas por comercios de gente de todo el mundo, pero no es lo mismo y la gran mayoría no venden lotería. 

La mayoría de entidades sociales, para no tener demasiados problemas legales, no hacen tampoco lotería propia, la mayoría. Las relacions amistosas se establecen hoy alrededor de la Marató, todo el mundo organiza cosas para recaudar fondos. En el fondo es lo mismo, las Navidades se articulan todavía en torno a cosas como el buenismo recaudatorio generalizado y adaptado a la modernidad, destinado a fer calaix. No dudo de las bondades de esas iniciativas però tengo algo de repelús ante las solidaridades navideñas, la verdad. Durante años fue un clásico aquel programa de los señores Dalmau y Viñas, la Campaña Benéfica de Radio Nacional. 

Los niños iban allí a recitar versos de la época. Incluso yo llegué a ir con la escuela y recité Mi vaquerillo. Era un poema un poco largo y el señor Dalmau se ponía nervioso, querían cosas breves y que todo el mundo pudiese pasar por el micrófono y por caja. En mi clase habíamos recogido, lo recuerdo, setenta y cinco pesetas. Claro que debía ser el año 1958, más o menos.

Mis padres conocían casos de gente ludópata a causa de la lotería, en general. No sólo de la de Navidad, claro. Evidentemente, a alguien le toca. El escritor Pere Calders, con su humor agudo e irónico, hablando de la muerte, decía que, si al menos vieses a alguien a quien no le ha tocado morir... pero que nadie se escapaba del final previsto. Siempre toca, vaya. 

Mi madre, aunque compraba algo de lotería y, de vez en cuando, los cupones antiguos de la ONCE, aquellos de los tres números, nos repetia a menudo el sabio refrán que dice: La mejor lotería es el trabajo y la economía. Hoy, sin embargo, no es fácil ni tan sólo tener trabajo, y hacer economías, para mucha gente, resulta casi un espejismo, además de què las entitades de ahorro no favorecen eso del estalvi. 

Las ludopatías no se fomentan tan sólo con las loterías convencionales, hoy internet ha inventado un montón de trampas diversas para qué la gente se enganche a eso del azar. Los bares están llenos de maquinitas diversas, papadineros, como decíamos antes. El cine ha favorecido la ludopatía en esas imágenes de grandes casinos llenos de caballeros elegantes y damas sofisticadas. Esos tahures que iban en barcos por el Mississipí jugando a los naipes eran muy atractivos, en general. El cine negro ha aprovechado el tema, muchos jugadores con poca suerte eran maltratados o asesinados por sus deudores. Hace poco vi, en el teatro, la versión musical que la gran Silvia Marsó ha hecho sobre el libro de Zweig 24 horas de la vida de una mujer. El objeto del deseo y de la pasión puntual y breve de la dama es un ludópata joven que la deja desplumada. Vale más huir de las tentaciones, vaya. 

sábado, 17 de noviembre de 2018

MITOS Y NOSTALGIAS DEL PASADO EFÍMERO

Resultat d'imatges de ava gardner tossa

La serie Arde Madrid ha vuelto a recordarnos el paso de Ava Gardner por España, en una época en la cual el cine de barrio transformaba a los actores y actrices en personajes lejanos y reverenciados. También, anteriormente, había pasado por España Eva Perón, que ya no era actriz pero lo había sido. En tiempos de pobreza y miseria esas damas elegantes despertaban grandes devociones. Las revistas del corazón se cambiaban, de segunda mano, o se leían en las peluquerías modestas. Más allá de lo que se publicaba corrían muchos bulos sobre famosos, a través del boca-oreja. Algunos de aquellos bulos resultaron ser ciertos, otros eran producto de la imaginación y de la mitomanía.

La serie es divertida, filmada en un evocador blanco y negro, con unos actores de primera, Inma Cuesta demuestra una vez más que puede hacer de todo y de qué todo lo hace bien. A Debi Mazar la ha pillado el papel algo mayor, pero suple el tema con eficacia interpretativa. Paco León, creador de la serie, director y actor, demuestra una vez más que el cine hispánico cuenta con gente de peso, genios en alza, que siguen por los senderos de los antiguos, como Fernán Gómez, aunque siempre hay quién piensa que como antes, nada.

Es esta una serie relativamente breve, ocho capítulos de media hora cada uno, con un guión que no es redondo del todo e incluso algo irregular. Sin embargo está llena de situaciones divertidas que van mucho más allá de la anécdota chusca. Muestran la España del momento, todavía rancia pero con algunos destellos de modernidad, más allá de las juergas de los ricos y famosos. Por las redes existen muchas biografías de Ava Gardner, si se quiere profundizar en el tema. En el tema de esas fiestas alocadas, la realidad superaba la ficción y detalles que parecen mentira eran ciertos y bien ciertos.

Ava pasó primero, como es sabido, por Tossa de Mar, aunque no se quedó. El que se quedó en Catalunya fue Mario Cabré, un personaje que merece biografía propia, actor mediocre, según dicen, torero regular, dispuesto, cuentan, a casarse incluso con la dama americana, cosa imposible. Para ella él fue un rollito de una noche, para él, una aventura relevante y mágica, o eso dice la mitología cinéfila. 
Resultat d'imatges de mARIO cABRÉ MARIA MATILDE ALMENDROS
Cabré fue presentador de televisión, no era un actor tan malo como dicen, en el teatro hizo cosas memorables, como un Mar i Cel com Maria Matilde Almendros, a quién llamaron la Grace Kelly catalana. La pareja artística hizo también Terra Baixa y, en castellano, un inolvidable Tenorio. Algunas de esas obras se vendían en discos de la época. Cabré era, además, escritor, poeta, ganó algún premio, recitaba de maravilla.

Almendros es otro objeto de mis devociones antiguas. Incluso por la radio, haciendo aquell popular programa que se llamaba De España para los españoles daba al conjunto un peso cualitativo y humano extraordinario. Cabré da risa en Pandora, habla un inglés que ahora nos puede parecer macarrónico pero en aquella época nadie sabía inglés, algo de francés escolar y poca cosa más. Y hace un personaje de torero algo casposo, pero muchos toreros eran así. Incluso los toreros se han modernizado.

Cabré y Almendros, como tantos otros, de haber sido americanos probablemente hubiesen tenido oportunidades más relevantes pero hicieron unas carreras poliédricas, en el teatro en catalán y castellano, en la radio, en la televisión pionera. Los años franquistas fueron oscuros pero tenían sus recursos ocultos, para ricos y pobres. Nos divertíamos, cuando eres joven todo es posible aunque las chicas lo teníamos peor. Y los ricos podían pecar al por mayor, si sabían lugares y tenían contactos. Arde Madrid incluso tiene un final moderno y feminista, la chica fea y coja rechaza matrimonio y demuestra que ha evolucionado y que ha conquistado lucidez y libertad. 

Ava Gardner ni era el animal más bello del mundo, aunque fuese muy guapa, ni tampoco era mala actriz, tiene algunos papeles memorables. Vivió como quiso y pudo y murió de forma discreta aunque no solitaria, tenía amigos que la apreciaban, entre los cuales su ex, Frank Sinatra. Aquel mundo del cine nos hipnotizaba, incluso pasar el Paralelo des de Poble-sec, e ir hasta la puerta de los Estudios Iquino para intentar ver algún actor de segunda o tercera categoría era una aventura. Ser un objeto de deseo sexual debe ser divertido pero pesadito, la verdad. Y todavía más en aquellos tiempos, cuando eso del acoso y el machismo condenable parecían virtudes masculinas imprescindibles. 

Ava Gardner, con su vida al límite, su alcohol, sus amores y sus juergas, murió a los sesenta y siete años. Pero María Matilde Almendros, dama seria, responsable y siempre alejada de cualquier escándalo del sector, no murió mucho más mayor, a los setenta y dos. Mario Cabré, también con poco más de setenta, no se casó, en sus últimos años tuvo problemas de salud y estuvo retirado en el balneario de Benicássim. Todo el mundo sabe quién fue Ava Gardner pero poca gente joven sabe mucho sobre Almendros o Mario Cabré, somos muy desagradecidos, la verdad. De desagraïts, l'infern n'és ple, decía mis mayores.


lunes, 5 de noviembre de 2018

IMPOSTURAS Y FALSEDADES HUMANAS

María Lejárraga.JPG

Sergio Vila-Sanjuán evocava, hace pocos días, en La Vanguardia, a María Lejárraga, a causa de los paralelismos de su historia con la que se relata en la película La buena esposa. Más allá de los indudables paralelismos son dos historias muy diferentes, incluso por lo que se refiere a la época. Lejárraga fue una mujer extraordinaria, en las últimas décadas se la ha reivindicado bastante, como a otras de su época, esos años extraordinarios de antes de la Guerra Civil. Fue también una víctima del exilio causado por la guerra civil, murió en Buenos Aires, pero supo reinventarse y trabajó mucho. Otro tema es que no sea tan leída, hoy, como debería. Cuando yo era pequeña emitían mucho teatro por la radio y recuerdo que ya escuché comentar a mi madre, entonces, que las obras de Martínez Sierra las escribía su mujer. Por cierto, conoció, apreció y adaptó a Santiago Rusiñol, me gusta insistir en las relaciones intelectuales o del tipo que sean entre la cultura castellana y la catalana porque se han olvidado o se ocultan de forma interesada.

Hay personas a quienes no les ha gustado la película, a pesar de la gran interpretació de Close, hoy nos cuesta de entender que una mujer se situe en  ese lugar secundario y se avenga a ser explotada intelectualmente. Más raro debería parecer que un hombre inteligente no tenga la suficiente dignidad como para no reconocer esas  cosas. Y todavía es peor que una mujer, hoy, aguante malos tratos. En el campo intelectual, pero también en el científico, hay muchas historias de este tipo, y no tan solo entre hombres y mujeres, también entre profesores y alumnos, investigadores y estudiantes que dependen de ellos... 

He escuchado quejas en este sentido de gente joven, sin embargo cuesta denunciar ese tipo de cosas, nadie quiere quedarse  sin trabajo ni cerrarse puertas, vease como están dejando a la pobre Andrea Ros por haber dicho que el genio teatral era un grosero. Las denuncias, para prosperar, requieren cierta simetría entre denunciante y denunciado. Hace algún tiempo me enteré de qué una persona relativamente joven, una mujer que trabaja en el campo de la ciencia, redactaba informes y textos que  firmaban sesudos señores de prestigio. Eso sí, le pagaban muy bien, y la coartada personal, como siempre, es aquello de que si no lo hago yo lo hará otro.

Una película de 1993 (los sucesos de La buena esposa se situan en 1992), Azul, de Kieslowski, que  formaba parte de una trilogía, narraba como una mujer, Binoche, muy joven, pierde a su marido en un accidente. Era músico, compositor, íbamos sabiendo que era ella quién escribía una gran parte de sus creaciones. No recuerdo que en aquel momento se comentase en exceso esa parte del argumento. Hace pocos años se descubrió que los méritos de unos trabajos científicos que llevaron a señores importantes a conseguir un Nobel eran fruto, sobretodo, del trabajo de una dama. 

La buena esposa se ha basado en una novela de una buena escritora, poco conocida todavía entre nosotros, Meg Wolitzer. La editorial ha aprovechado lo del cine para reeditarla, tan sólo este libro y otro de la autora estaban traducidos al castellano. El libro profundiza, como es lógico, en la psicología del personaje y hace un poco de trampa, la autoría femenina, que en la peli se ve venir, en el libro es un misterio que se resuelve al final. Un tema interesante del libro es el sarcasmo divertido con qué se retrata el mundo intelectual, en ese caso americano, pero con muchos paralelismos con lo que pasa por aquí. Escuché comentar a una gran actriz, hace años, que unos de los que más decepcionan son los escritores, a menudo tiene poco que ver lo que escriben con cómo son. Pero eso quizás pasa en todas las profesiones, los maestros podemos tener hijos complicados y muchos médicos llevan vidas bastante poco sanas. Es aquello de consejos vendo, pero para mi no tengo.

Evocación al margen

Justo hace  un mes escribí la entrada anterior al blog, recordando a Curro Jiménez. Todavía entonces Alvaro de Luna era de los últimos supervivientes del conjunto pero nos ha dejado hace poco. En una entrevista que he leído el actor ironizaba con qué nunca era el que enamoraba a la chica pero eso es relativo, en uno de los capitulos de Curro Jiménez enamoraba a una bruja encantadora, Verónica Forqué, aunque la cosa no acababa bien, a menudo los amores, en ese tipo de series, no eran definitivos, lo exigia el guión. Descanse en paz, el inmortal Algarrobo, un gran actor, por cierto.


sábado, 22 de septiembre de 2018

CURRO JIMÉNEZ SE FUE HACIA EL MAR

Resultat d'imatges de curro jimenez

Este año el segundo canal, y no es la primera vez, ha vuelto a poner en antena aquella serie emblemática que fue Curro Jiménez. Es posible que el regreso del bandolero más famoso de nuestro imaginario colectivo coincida con la posibilidad de un remake, filmado en Navarra, un proyecto que parece estar ya bastante a punto.

No vi la serie en su momento, al menos no la vi entera, sólo algunos pocos capítulos. No la valoré como debía, yo era joven, trabajaba, tenía una niña pequeña y la televisión era entonces muy criticada por los sectores progres de la sociedad, más incluso que las maquinitas y los móbiles de hoy. Eran años de grandes cambios y grandes esperanzas, estábamos para otras cosas. 

Cada vez que la veo la encuentro más encantadora, cosas del umbral de la vejez. He leído que era una metáfora de la Transición. Lecturas, se pueden hacer muchas. Me quedo con lo que veo, actores emblemáticos, muchos de los cuales desaparecidos y otros que desaparecieron sin saber cómo ni por qué. Y otros y otras que empezaban y que hoy son ya clásicos reconocidos. 
Resultat d'imatges de currojimenez tebeo
Curro Jiménez tuvo también su cómic, su tebeo, su merchandising y su película, no podía ser de otro modo. Hay quién le critica a la serie el poco rigor histórico, como si eso fuese importante en ese género centrado en las aventuras de hombres valientes, defensores de la justicia y castigados por ella. Los galos reales eran muy distintos de Astérix, evidentemente. 

Mis mayores conservaban unos coleccionables antiguos, con las aventuras de Dick Turpín, un improbable justiciero inglés al uso. En catalán, de momento, no hemos aprovechado a fondo personajes tan atractivos como Serrallonga, aunque ha habido intentos algo fallidos, para reinventar, en serie de culto, las heroicidades de esos fuera de la ley que, como Robin Hood, roban a los ricos para ayudar a los pobres. Ya sabemos, no somos tontos, que en la vida real más bien pasa al revés.
Resultat d'imatges de curro jimenez actrices
La serie tuvo buenos guiones, buenos directores, exteriores evocadores, situados en la zona dónde sucedían las aventuras. No sé si la frondosa Navarra resultará igualmente convincente. Se intentó hacer una especie de continuación, se filmaron doce capítulos, però las cosas cambian muy deprisa y los gustos, también. En aquella serie salía todo el mundo, en algún momento. Sancho Gracia y José Sancho eran los más guapos pero incluso nos enamoramos del Algarrobo, uno de los pocos supervivientes de aquel grupo de luchadores sin parangón.
Resultat d'imatges de pistola de curro jiménez, juguete

Resultat d'imatges de juguetes curro jimenez

Juguetes poco pedagógicos, de otros tiempos.


Sancho fue quién hizo una carrera actoral más intensa y profunda, teatro, cine... era un actor extraordinario, tuvo tiempo incluso para sus amores mediáticos, algunos de los cuales dieron mucho que hablar en las revistas de la época. Gracia fue mucho más buen actor de lo que se quiso reconocer. Los dos cabalgaban sin trampa ni cartón, por esas sierras polvorientas y evocadoras. 

Me gustaría que se pasasen otras series antiguas, como Los Camioneros. Deberían dedicar un canal a todo eso, series, novelas, teatro, entrevistas, musicales. Todo eso que perdimos por el camino y que tanta gente joven desconoce. Se hizo muy buena televisión en la Transición y el tardofranquismo, también en catalán, en el segundo canal. Incluso descolorido, como lo podemos ver hoy, sorprende. Y todo eso con pocos recursos y con mucha imaginación. 
Resultat d'imatges de juguetes curro jimenez
Hace unos días, hoy que entre lo políticamente correcto y lo políticamente castigado vamos de mal en peor, comentaban programas, películas y canciones de los setenta, de los ochenta. ¿Podría hacerse hoy una película de denuncia como El Diputado, basada en hechos reales y recientes? Puede que sí, pero bastante descafeinada, me temo. Incluso en países vecinos, Francia, Italia, la denuncia política era, o así me lo parece, mucho más contundente.

A las puertas del otoño vi otra vez, con emoción nostálgica ese último capitulo de la serie, cuando Curro se va, con el Algarrobo y el niño, hacia la libertad del mar y del nuevo continente, mientras el Estudiante se queda con la Maestra y el Gitano nos dice que vuelve con su gente. 
Resultat d'imatges de curro jimenez actrices
Rodolfo Sancho, el hijo actor de Sancho Gracia, lleva a las espaldas una larga carrera en cine y televisión. A menudo, de forma inevitable, se le ha comparado com su padre, y muchas veces en negativo, que si no tiene el mismo atractivo, que si es más soso. Creo que es un actor notable, que va mejorando con el tiempo, como suele pasar a la mayoría, aunque algunos, como los futbolistas, nacen con el don. 

Ver como crecen los hijos y nietos de nuestros ídolos de antaño, cuando siguen en el oficio, resulta encantador, lo mismo que cuando en una tienda del barrio te encuentras en el mostrador con el hijo y nieto de los antiguos tenderos. Recuerdo a mi madre, cinéfila impenitente, explicándome las relaciones familiares de aquellas sagas de entonces, algunas de las cuales llevan ya unas cuantas generaciones dando guerra. 

Resultat d'imatges de curro jimenez actrices
Esa figura del bandolero libre y bueno, atractivo y justo, siempre tendrá éxito. Se puede situar en cualquier época, pero la de Curro Jiménez es de las más interesantes. Guerra -ganada- con los franceses, liberales, carlistas, luchas por la libertad, inestabilidad generalizada... La realidad era más dura, ya lo sabemos. Muchos bandoleros eran ladrones crueles e impresentables, la mayoría acabaron mal. 

Pero una cosa es la historia real y, otra, la literatura, el cine, y esa necesidad de soñar en héroes y heroínas de buena presencia, cabalgando sin miedo por caminos sin final y siempre a punto de reinventarse y encontrar paz, felicidad, amor, y algo de dinerillo para poder hacer fortuna en algún lugar del mundo.

No me importaría nada que cada verano, lo mismo que en otros tiempos, para Todos los Satos se representaba el Tenorio,  repusieran la serie. Al fin y al cabo lo hacen con Colombo, con la Fletcher... 

miércoles, 15 de agosto de 2018

CARMEN CONDE PERMANECE EN EL MUNDO


Resultat d'imatges de carmen conde ferris

Amante

Es igual que reír dentro de una campana:
sin el aire, ni oírte, ni saber a qué hueles.
Con gesto vas gastando la noche de tu cuerpo
y yo te transparento: soy tú para la vida.

No se acaban tus ojos; son los otros los ciegos.
No te juntan a mí, nadie sabe que es tuya
esta mortal ausencia que se duerme en mi boca,
cuando clama la voz en desiertos de llanto.

Brotan tiernos laureles en las frentes ajenas,
y el amor se consuela prodigando su alma.
Todo es luz y desmayo donde nacen los hijos,
y la tierra es de flor y en la flor hay un cielo.

Solamente tú y yo (una mujer al fondo
de ese cristal sin brillo que es campana caliente),
vamos considerando que la vida..., la vida
puede ser el amor, cuando el amor embriaga;
es sin duda sufrir, cuando se está dichosa;
es, segura, la luz, porque tenemos ojos.

Pero ¿reír, cantar, estremecernos libres
de desear y ser mucho más que la vida...?
No. Ya lo sé. Todo es algo que supe
y por ello, por ti, permanezco en el Mundo.


Carmen Conde


Gracias a Google,  que hoy la recuerda, he recordado yo también a Carmen Conde. Nació el 15 de agosto de 1907, murió en enero de 1996 y, durante años, mi propia ignorancia, fomentada por los discursos oficiales y la poca informació de la época hizo que supiese poca cosa de ella. Cuando estudié magisterio, a finales de los sesenta, nos la mencionaban a menudo, a causa de sus publicaciones destinadas a los niños y niñas y al sector educativo. 

Asi que me quedé con una imagen de señora seria, casi de otros tiempos, que, en cierto modo, monopolizaba el sector de la literatura infantil en castellano y que llegaría a ser la primera académica en esa rancia institución hispánica de referencia. Una especie de patum, como decimos en catalán de aquellas figuras de renombre que quizás no merecen del todo el reconocimiento adquirido. La ignorancIa es muy atrevida, la ignorancia ligada a la juventud es peor, aunque más inocente y sujeta a influencias diversas  y al deseo de novedades.

Resultat d'imatges de carmen conde libros infantiles

Resulta que Conde fue una mujer moderna, republicana, activa, arriesgada, innovadora, poeta y muchas cosas más. De Cartagena, por cierto, una ciudad intensa y hermosa a la cual, aquellos que todavía no la conocíamos, creíamos una especie de segundona sin interés, más allá de qué muchos chicos destinados a Marina, en el servicio militar, pasaban allí un período de tiempo más largo que el resto. 

Había escuchado en ocasiones, como tanta gente, aquello de en Cartagena, mar sin pescado, montes sin leña... y niños maleducados. Pero Cartagena és una ciudad con una historia apasionante, paisajes extrarodinarios, una belleza aparentemente discreta pero inolvidable  y oscuridades atractivas poco divulgadas, como todo aquello de las luchas cantonalistas. Una ciudad de primera división en muchos sentidos, vaya. Con pescado en el mar, leña en los montes, mujeres intelectuales  y brillantes y niños como todos los demás.

Resultat d'imatges de carmen conde ferris

Carmen Conde sobrevivió con habilidad y suerte a la Guerra Civil y consiguió reconocimiento intelectual después del desastre, algo que no se perdona con facilidad. Los mártires nos parecen heroicos y reivindicables -su recuerdo es también más manipulable y engañoso- pero sobrevivir con dignidad es algo inmenso, difícil, espinoso. Conde tuvo un gran amor lésbico pero no abandonó del todo a su marido, el relativamente olvidado, más allá de Murcia, Antonio Oliver, otro gran poeta y muchas cosas más, posiblemente inquieto  por la relación de su esposa con Amanda Junquera. La pareja tuvo sólo una hija, que nació muerta, eso les afectó intensamente a los dos.

Resultat d'imatges de antonio oliver poemas
Conde sería un gran mito en el mundo anglosajón y se hubiesen hecho grandes películas y series sobre ella y sus amigos, amigas y conocidos. Merece una atención más profunda todo ese contexto truncado de los años treinta pero también hay que reivindicar la resistencia cultural de la postguerra y el tardofranquismo, un contexto mucho más rico en propuestas y publicaciones de lo que se quiere creer pues también se canta en los tiempos sombríos, como escribió Brecht.

Conde se relacionó con un montón de gente interesante, mítica, libre y esperanzada. Con todas esas Sin sombrero, reivindicadas hace poco. Su novio, después su marido, insistía en qué no fuese con Maruja Mallo, por ejemplo. Existen algunas biografías de Conde, la más extensa y documentada la de José Luis Ferris. La publicó en 2007, con motivo del centenario del nacimiento de Carmen Conde. Ferris, escritor, poeta y ensayista ha escrito otras dos biografías de peso, las de Miguel Hernández y Maruja Mallo.



viernes, 13 de julio de 2018

SOBRE LA FRAGILIDAD DE LAS RELACIONES HUMANAS

Resultat d'imatges de UNA HISTORIA VERDADERA

En la inolvidable película Una historia verdadera el protagonista, interpretado por Richard Farnsworth en el papel de su vida que, además, fue el último, un anciano emprendía un largo viaje para reconciliarse y visitar por última vez a su hermano, con quién hacía años que no se hablaba. En el emotivo reencuentro los dos admitían no recordar por qué se habían peleado.

Las personas, en general, nos movemos entre la necesidad de individualidad y la de relaciones sociales. La soledad puede ser una carga o una elección, claro. El paso de los años se lleva por delante a personas con quiénes hemos compartido más o menos vida y por eso la vejez tiene su carga de soledad añadida. Las relaciones  humanas son frágiles y contemplamos con sorpresa como acaban mal buenas amistades, parejas que parecía sólidas y enamoradas, familiares que compartieron fiestas entrañables.

A nivel colectivo pasa algo parecido. Existe un nivel de convivencia sostenible, con sus más y sus menos. En algún momento, fomentado en general por intereses o por grupos políticos inquietantes, nuestras dificultades de relación aumentan, se añade gasolina a los fuegos poco relevantes y las cosas pueden estropearse en cuatro días y generar tragedias colectivas que suelen afectar a aquellos más inocentes y pacíficos, incluso.

En los pueblos pequeños se percibe todavía más la dificultad de relación, hay familiares que no se hablan desde no sé cuando. Durante la guerra civil y después hubo más crueldad en las pequeñas localidades que en las ciudades grandes. Un tema recurrente es el dinero, las herencias, todo eso. Aunque el recuerdo se hubiese perdido, muchos aspectos relacionados con la guerra civil tenian sus orígenes en las mal resueltas guerras carlistas, siempre mal explicadas, quizás a causa de su complejidad y de las cuales sabemos casi más por la literatura que no por los manuales al uso. 

La tendencia al enfrentamiento creo que es innata, ya en el parvulario te encuentras con peleas por tonterías, con envidias, con chivatazos absurdos. Las tensiones que produce el enfado hacen que se añore un tiempo pasado, mitificado, en el cual las cosas eran de otro modo. Siempre existe un tiempo fraternal, situado en un impreciso pretérito, la gente se ayudaba, era solidaria, educada y respetuosa. Ese tiempo idílico no existió nunca o fue muy breve y débil. 

A nivel individual cuenta mucho el carácter, y en el carácter hay mucha genética. Hoy las familias no suelen ser numerosas y no se puede comparar tanto pero, por ejemplo, en casa de mi padre, en un pueblo, eran once hermanos y una parte de ellos se parecía al padre, pacífico y tranquilo, y la otra a la madre, con un genio vivo y algo violento. Dos no se enfadan si uno no quiere, se decía. Y es cierto, sin duda. 

Siempre hay temas conflictivos que sabes que con determinadas personas no puedes tocar pero la gente no siempre es capaz de no hablar de ello. Uno de muy importante, claro, es la política. En mi casa siempre contaban las encendidas discusiones de antes de la guerra entre mi abuelo, más bien de inzquierdas, y una prima suya, conservadora y más bien de derechas. Una de las muy relativas virtudes del tiempo de la dictadura, según algunos familiares, era que no se hablaba de política, por razones obvias, y se evitaban aquellos debates encendidos que podían acabar siendo enemigos para siempre. Otro tema espinoso era la religión y hoy, claro, en Catalunya, el tema identitario.

Se habla mucho de diálogo pero lo cierto es que hablando la gente no se entiende,  a veces vale más no hablar tanto. En todo caso se pueden llegar a compromisos, a pactos, a resignadas convivencias, a nivel personal, familiar, político. Es difícil que nos hagan cambiar de opinión cuando en nuestras certezas se amontonan muchas cosas, la historia personal, sentimental, las lecturas, las amistades, la colectividad. La historia es interpretable, no es una ciencia exacta y los hechos dependen de como los miremos y entendamos en cada momento. Nosotros también cambiamos y para relativizar hace falta tiempo y cuando entiendes algo ya eres vieja. De joven todo parece blanco o negro e incluso estaríamos dispuestos a morir por ideales etéreos. O queremos creer que es así.

El protagonista de Una historia verdadera se suicidó el año después del estreno de la película. Tenía un cáncer terminal, no es lo mismo ese tipo de suicidio que el de un joven, claro, aunque en ese tipo de cosas se suele generalizar excesivamente. Cuentan que no le gustaban ni la violencia ni las palabrotas y por eso aceptó el personaje, en esa larga y poética historia crepuscular y luminosa, la historia de alguien que quiere morir reconciliado pero no con Dios, como nos predicaban antes, sinó con su hermano.

Para no tener que emprender largos viajes de reconciliación mejor no pelearse ni dejar que las discusiones lleguen al límite. Con nuestras amistades y conocidos mejor dejar de lado, de momento, aquello que puede resultar espinoso e inquietante. Sólo tenemos una vida, dura poco y vale más evitar disgustos, si se puede. Sorprende la capacidad de violencia de los seres humanos en determinadas circunstancias pero debería sorprendernos  más la capacidad de vivir en paz de vez en cuando, incluso, en ocasiones, durante períodos relativamente dilatados en el tiempo.