No he estado en Madrid tantas veces como habría querido. No he viajado demasiado, la verdad. No me gusta el turismo que se hace hoy, en general: rápido, masivo, condicionado a eso que llaman la oferta cultural. Mis recuerdos de lugares siempre tienen relación con personas o sensaciones diversas, los lugares cambian, como nosotros, y a menudo no existe aquel sitio que idealizamos en años lejanos. No hay mejor visita que aquella en la cual nos acompaña alguien que ama el lugar, tanto si se trata de una gran ciudad como de una aldea.
Hay un blog que me tiene fascinada, es el de Mis fotos de Madrid, mucho más que fotos, la verdad. Quise hacer algo así con mi barrio de Barcelona, pero soy poco constante. Para que te guste una ciudad la tienes que amar y aceptar como es, con sus recuerdos y su presente, con sus cambios inevitables, en los cuales siempre se pierde alguna cosa. González Ledesma escribió en algún sitio que su ciudad, en ese caso Barcelona, era a la vez su madre, ya que lo vio nacer, y su hija, puesto que él la ve cambiar.
El dueño de ese rincón virtual madrileño ha tenido la buena idea de pedir a otros autores de blogs que le manden pequeñas narraciones o evocaciones relacionadas con Madrid. Hoy empieza la 'serie', que promete mucho; la verdad es que ya leo más blogs que revistas o periódicos. Sin embargo, cada vez hay más y mejores y cuesta ser constante, no hay tiempo para todo.
No puedo, de momento, volver a Madrid. Sin embargo paseo por sus rincones más entrañables y conozco su historia íntima a traves del blog de Miguel. Espero que dure mucho tiempo 'en antena'.